lunes, 23 de abril de 2012

Paradigma Sociocultural


¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?


Actualmente, la tecnología en el ámbito educativo define como su objeto de estudio los medios desde una doble perspectiva:
1. Los medios como parte de la cultura en la que se encuentran las actividades educativas.
2. Los medios como parte del currículo de la acción educativa.

La tecnología educativa se abre así a un análisis más globalizado sobre las repercusiones de los medios, no sólo en el aprendizaje, sino también en todas las dimensiones sociales, culturales y políticas, como mencionan Heredia y Romero (2007) las escuelas tienen una tarea social de cumplir con la función de transmisión de la herencia cultural, por lo que es necesario que en el sistema educativo se analicen las políticas que sustentan los parámetros que rigen todo el proceso pero sobre todo el currículo a partir de las competencias que se espera obtener en los alumnos en función de las nuevas tecnologías.

Para Vigotsky como fundador de la teoría sociocultural, los factores sociales son los que contribuyen de manera decisiva a la construcción del pensamiento, y en este proceso destaca el papel trascendental del lenguaje, ya que el pensamiento y el lenguaje se conciben como instrumentos para planear y ejecutar acciones.

Uno de los conceptos que señala Vigotsky importantes dentro de esta teoría es el referente a la mediación como menciona Daniels (2003) es la actividad que permite al individuo utilizar instrumentos culturales en diferentes situaciones, sociales o individuales. Esta mediación por lo tanto alude a las herramientas que median en los procesos psicológicos del ser humano, ayudando a su propio desarrollo. Pueden ser herramientas materiales, sistemas de símbolos (lenguaje, escritura, símbolos algebraicos, mapas, otras de arte, etc.) o incluso la interacción con otras personas. Con el habla, el signo se convierte en un instrumento para pensar, que es la clave para el desarrollo de los procesos psicológicos superiores.

Esta perspectiva permite profundizar en la incidencia de los medios tecnológicos como instrumentos mediadores  en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Los medios se definen y analizan como objetos culturales, con el sentido de artefactos que son distintos a los objetos en general en la medida en que incorporan formas de significación en un contexto o ámbito específico, en este sentido el educativo.

Los individuos se desarrollan gracias a la participación activan en la interacción social y en actividades culturalmente significativas, contribuyendo en la interacción que establece con los agentes culturales y a través de instrumentos de mediación que determinan el propio desarrollo. La perspectiva sociocultural permite analizar los cambios en las formas culturales gracias a la generación de nuevas tecnologías e instrumentos de mediación.

Este enfoque nos lleva necesariamente a una reflexión sobre la relación entre el cambio y desarrollo tecnológico y las percepciones culturales y vivenciales que se van generando en la sociedad. La tecnología educativa es un espacio específico que se ocupa no sólo de aspectos aplicados sino también de reflexionar y teorizar sobre lo que representan para la enseñanza los medios desde un punto de vista didáctico, comunicativo y social; es ahí donde se establecen las políticas institucionales regidas por el sistema educativo en todos los niveles para una correcta evaluación de la forma en cómo se diseñan las actividades pedagógicas digitales.

El paradigma sociocultural  permite el diseño de actividades pedagógicas mediadas por la tecnología digital ya que involucra el uso de nuevos instrumentos culturales de la naciente cultura tecnológica como menciona Lacasa (2002) su función es dirigir la actividad del sujeto hacia los objetos, lo que permite a los estudiantes acercarse al conocimiento a través de un lenguaje distinto.

Por mencionar algunos instrumentos se encuentran los pizarrones interactivos, telefonía móvil, radio chat, redes sociales, entre otros en distintas instituciones educativas y que conlleva a la vez múltiples ventajas en una nueva dinámica educativa a distancia, presencial o b-learning, este tipo de método es ampliamente usado en instituciones de educación superior, especialmente en aquellas que han abrazado la educación a distancia y cualquier forma de e-learning (aprendizaje a distancia) como uno de sus mayores esfuerzos institucionales y de enseñanza. (Mortera 2007, 126)

Por ejemplo, los pizarrones eléctronicos juegan un papel importante en el ámbito educativo, según el estudio hecho por  Fernández-Cárdenas y Silveyra-De la Garza (2010) en escuelas primarias tanto públicas como privadas muestran algunas ventajas en comparación con el uso del pizarrón tradicional. Los principales usos que se dan a esta herramienta es el refuerzo de un contenido temático lo que permite que los alumnos interactúen con el conocimiento. De esta forma un pizarrón interactivo posibilita el diseño de más prácticas comunicativas multimodales para socializar a los alumnos en el conocimiento disciplinar logrando con ello un aprendizaje significativo.

Así mismo la evaluación de las actividades diseñadas con el uso de tecnología va en función del aprendizaje obtenido a través de las comunidades de práctica “aquellas en las que sus miembros interactúan para profundizar su conocimientos y experiencia acerca de un tema de interés común” (López 2010, 139) generadas dentro de los salones de clases ya sean presenciales o virtuales.

Alanís (2010) nos dice al respecto que la introducción de innovaciones tecnológicas en la educación es un proceso que necesita administrarse y que una buena planeación del proceso de adopción de una tecnología educativa puede aumentar sus probabilidades de éxito, por lo que es necesario que en el diseño de actividades pedagógicas a través del uso de la tecnología se lleve a cabo una correcta planeación de cómo se va utilizar con los alumnos y los propósitos que se pretenden para obtener buenos resultados en los aprendizajes.

Por lo tanto, el paradigma sociocultural ayuda el diseño de actividades pedagógicas mediadas por la tecnología porque permite enfocarlas en finalidades relacionadas con aprendizajes significativos como menciona Vigotsky en sus teorías, a través del uso de instrumentos culturales que se encuentran en los contextos cercanos e inmediatos a los alumnos.


REFERENCIAS
Alanís González, M. (2010). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en educación. En V. Burgos Aguilar, & A. Lozano Rodríguez, Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración (págs. 37-48). México: Trillas.
Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós.
Fernández-Cárdenas, J. M., & Silveyra-De La Garza, M. L. (2010). Disciplinary knowledge and gesturing in communicative events: a comparative study between lessons using Interactive Whiteboards and Traditional Whiteboards in Mexican schoolsTechnology, Pedagogy and Education, 19(2), 173-193.
Heredia Escorza, Y., & Romero Murguía, M. E. (2007). Un nuevo modelo educativo centrado en la persona: compromisos y realidades. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 53-75). México: Limusa.
Lacasa Pilar, (2002). Cultura y Desarrollo. En Pilar Herranz Ibarra y Purificación Sierra García (Comp.), Psicología Evolutiva I. Vol. II. Desarrollo Social. (pp.17-50), México:UNED
López Falconi, J. E. (2010). Comunidades de prácticas de valor para el aprendizaje organizacional. En Burgos Aguilar, V. & A. Lozano Rodríguez (Comp.), Tecnología Educativa y Redes de Aprendizaje de Colaboración, México:Trillas.

Mortera Gutiérrez, F. J. (2007). El aprendizaje híbrido o combinado (Blended Learning): Acompañamiento tecnológico en las aulas del siglo XXI. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 125-156). México: Limusa.